Una cena de pecados a ojos cerrados en Los Danzantes

“Bienvenido al voyeurismo gastronómico,
dónde la contemplación es la llave al paraíso”

¿Cuándo fue la última vez que cometiste un pecado? Si no lo recuerdas, te invito a probar 7 pecados gourmet que te llevarán al cielo y de regreso en Los Danzantes.

Una experiencia sin igual nos esperaba en Los Danzantes esa noche, las luces sutiles y la atmósfera relajada nos preparaba para abrir todos nuestros sentidos y dejarnos seducir por siete delicioso pecados culinarios.

 







La expectativa como prolongación del placer

Alejandra y Vivian, fundadoras de Tornazul saben que la sensualidad necesita de tiempo para saborearse y es por ello que nos invitaron a disfrutar de 7 pecados fusionados en platillos únicos.

Disfrutar con todos nuestros sentidos es la consigna: primero tomando el tiempo para devorar con la mirada los colores , las texturas, disfrutando los aromas, consientes de que la espera no hará si no exhaltar màs nuestros sentidos.

Después colocar un antifaz en nuestros ojos para agudizar nuestro paladar y desmenuzar cada capa de los manjares frente a nosotros.

Una experiencia sensorial

Cada platillo estaba armonizado con un poema, música de fondo y una bebida espirituosa que exaltaba las tonalidades y enmarcaba el sabor de los pecados redimido en nuestra boca.

“Delirio: La complicidad que se crea cuando dos extraños chocan su copas y comparten sensaciones únicas con todos sus sentidos.”

Y como de la vista nace el amor, te invito a saborear con la mirada la cena que el chef en Los Danzantes, Sergio Camacho creó con los pecados de Tornazul para seducir nuestro paladar:

 

 

1. Trufas y escamoles tesoros de la tierra, nos deleitan con flores impresas en tortilla de maíz. Maridaje perfecto del destilado de agave.

2. Caricia al paladar con dulces y delicadas notas florales que se fusionan con quesos fuerte intensidad con un chenin ligero.

3. Vino intenso con permanencia que perfuma el aliento, se introduce en el cuerpo, nos prepara para recibir un recuerdo característico de las manos de Tita: codorniz, un pecado que provoca locura.

4. Pescado extraviado, un encuentro del océano con el bosque. Notas herbales de aceite de oliva, albahaca con vino robusto que se expanden y fusionan en el paladar.

5. Un corte de filete de res que nos hace contactar con los sentidos a través de notas robustas acentuadas por el vino tinto como Shiraz-Cabernet.

6. Tamal sobre red de pecado de caramelo, un postre que marida perfecto con el dulzor del Nebiolo del Valle de Guadalupe.

7. Dulce de azúcar y pecado de mazapán una historia de antaño que crujiente se entreteje en nuestra memoria y que sólo una bebida tan dulce que sabe a Gloria con un ron añejo es capaz de remitirnos a nuestra infancia.

Acerca de Tornazul y Los Danzantes

Tornazul es una empresa joven fruto del sueño de dos mujeres que atrevieron a volar. Mantequillas clarificadas, un producto con un concepto sexy para una mantequilla gourmet, que provoca un deseo lujurioso y pecaminoso.

Alejandra González Rodríguez es una empresaria francomexicana que, tras 30 años de vivir en París y de tener su propio restaurante en esa cosmopolita ciudad, volvió a México llena de energía e ideas frescas. Lilyán de la Vega, por su parte, es Coach Certificada en Atención Plena y Felicidad, y ha dedicado la mayor parte de su vida profesional al área creativa desde su pasión por las letras y el bienestar. Fue así que cuando nació la idea de crear una línea de ghees gourmet se propuso crear un concepto único, lúdico e innovador.