“El vino mexicano está en una etapa de expansión y congruencia” Gabriel Padilla Maya, presidente del Consejo Mexicano Vitivinícola

La reciente aprobación a la ley de fomento a la industria vinícola es la culminación de 10 años de búsqueda de un marco legal que genere mayor competitividad en una industria que todavía tiene mucho terreno de crecimiento para satisfacer las demandas del mercado interno.

Para conocer los planes que se tienen a futuro para la industria vinícola de nuestro país, platicamos con Gabriel Padilla Maya, presidente del Consejo Mexicano Vitivinícola en el marco del Concourse Mondial de Bruxelles Querétaro 2018.

¿Qué representa para la industria vinícola nacional que certámenes tan importantes como el Concourse Mondial de Bruxelles lleguen a nuestro país por segundo año consecutivo?

México es el tercer país que recibe un certamen de prestigio internacional como el Concourse Mondial de Bruxelles. El que vengan a nuestro país es un reconocimiento a la calidad que ha alcanzado la producción nacional de los vinos de mesa, no solo por las innovaciones, sino también por la variedad de estilos que hoy se producen. Tan solo en Querétaro la calidad de vinos espumosos y rosados que se están produciendo es significativa en el mercado interno respecto a la predilección del mexicano por el vino tinto. Tenemos cifras de que la categoría de los vinos espumosos y rosados ha aumentado un 25% respecto a otro tipo de vinos. Es claro que México se está sumando a las tendencias mundiales de consumo.

 


 

Más allá del reconocimiento a la excelencia ¿Qué significa para una bodega mexicana obtener una medalla del Concourse Mondial de Bruxelles?

Sobre todo prestigio y la posibilidad de fidelizar a un mayor número de consumidores mexicanos. También, invita al consumidor mexicano a que conozca un mayor número de etiquetas. Normalmente, un consumidor conoce un promedio de 10, cuando tan solo en los últimos 5 años se han producido alrededor de 1,200 etiquetas. Yo creo que la finalidad de este tipo de eventos es que pasemos de degustar vino mexicano en una celebración o en un evento a que se logre un factor de repetición en compra y a que el vino se asocie a nuestra gastronomía. Hay más oportunidad de maridar un vino nacional con la cocina mexicana que con la de otros países.

 

¿Qué tan importante es la industria del vino en la producción agrícola mexicana?

El cultivo de la vid es la segunda fuerza empleadora de jornaleros agrícolas en el país. Tan sólo el cultivo de uva para vinos de mesa emplea 500 mil jornaleros. Nosotros creemos que el cultivo, asociado a proyectos de enoturismo pueden convertirse en una de las industrias con mayor potencial de desarrollo económico en muchas poblaciones de las 10 entidades de la república donde actualmente se produce el vino nacional.

 

Habla de un gran potencial de expansión ¿Es ecológicamente sustentable la industria vinícola nacional?

Creo que el cultivo de uva está comprometido para la sustentabilidad, el empleo de fertilizantes biodegradables y con los desafios del cambio climático. Queremos sumarnos con la nueva adimnistración para generar técnicos especializados para que dejemos de importar recurso humano proveniente de Chile, España, Francia y Argentina que vienen a capacitar. tenemos una agenda muy importante para dotar capacidades técnicas de formación e innovación.

 

¿Están garantizados estos planes de desarrollo vinícola con la nueva administración federal que tomará posesión a partir del primero de diciembre?

Nosotros estaremos trabajando de la mano con los equipos de transición para garantizar nuestras metas. Por principio de cuentas, la membresía de México en la organización de la viña y el vino está garantizada durante todo el 2019, eso nos permitirá adoptar las mejores prácticas enológicas en México y fortalecer el marco regulatorio a nivel federal. También queremos hacer coinversión con el sector privado para fortalecer las marcas mexicanas, ya que alctualmente, las marcas extranjeras dominan el 70% del mercado.

 

Hablando de empresas extranjeras. ¿Se considera vino mexicano al hecho por empresas nacionales o al vino hecho en suelo mexicano sin importar la nacionalidad de las bodegas?

Para el consejo vitivinícola, todo el vino que se elabora en nuestro país es considerado vino mexicano. Por ejemplo, Freixenet y Casa Domeq o empresas bajacalifornianas con capital mixto son consideradas como mexicanas, ya que son empresas que pagan sus contribuciones, generan una fuerza laboral muy importante y sobre todo, se suministran de la materia prima nacional. En ese sentido no hay una distinción, pero es importante que los vinos mexicanos tengan un marco regulatorio y tengan acceso a apoyos gubernamentales, ya que estamos compitiendo con países en los que el vino es considerado como un alimento y que no pagan impuestos compensatorios como el IEPS.

 

¿Cuál es el futuro del vino mexicano en el mercadovinícola internacional?

Estamos pasando de una era de generación de vinos de calidad a una era de expansión y congruencia entre la calidad y el precio que ofrecemos al consumidor. Todas las acciones que lleva acabo el Consejo Vitivinícola Mexicano, están enmarcadas en una gran campaña nacional que hemos denominado: “Todos unidos por el vino mexicano”. Vienen grandes tiempos para el vino mexicano y en el CMV estamos haciendo que las cosas sucedan,.