Domecq lanza vinos añejados en vasijas de barro del siglo XVI

Hace 70 años, cuando la familia Domecq arribó a nuestro país, trajo consigo enormes vasijas de cuatro metros de altura, cuyo origen se remite al siglo XVI en La Mancha, España. Ocho de ellas se encontraban como parte del museo de la Bodega en Valle de Guadalupe cuando el winemaker mexicano Alberto Verdeja, decidió dares una nueva vida y recrear los procesos antiguos con los que elaboraban los vinos en la Europa hace más de 400 años. Su iniciativa dio origen a uno de los vinos mexicanos más singulares de los últimos años.

Verdeja comenzó a trabajar con tres de esas vasijas, con las que descubrió nuevas formas de maceración y oxigenación que le dan al vino nuevos matices y emociones. Durante 4 años, Alberto se dedicó a encontrar el balance perfecto para la creación de lo que hoy es Vasija, el nuevo vino de Bodegas Domecq, una edición limitada de 900 botellas que forma parte de la marca Prestige Vinos Domecq.

Utilizando las uvas de las viñas más longevas de la Bodega, Alberto ha seguido once pasos exactamente para lograr la maduración del líquido y un resultado sorprendente. El llenado de las vasijas es de manera manual y gracias al peso de las mismas uvas, se logra una fermentación natural, hasta convertirlo en este vino único en su especie.  

De este arduo trabajo, solo existen 900 botellas numeradas, mismas que se encontrarán únicamente a la venta en Bodegas Domecq en el Valle de Guadalupe, además se podrán encontrar exclusivamente en algunos restaurantes en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

Otro nuevo integrante de Vinos Domecq y que es también una muestra de lo extraordinario que hace las cosas Bodegas Domecq, es el vino Viñas Viejas. Enfrente de la bodega existe un viñedo que se plantó cuando se construyó la bodega. Un Viñedo que hoy tiene 50 años. De este viñedo sale el Cabernet Sauvignon que se usa para crear una cosecha tardía a partir de viñas viejas. Un producto único, y muy selecto ya que también se produjeron 900 botellas. 


Con la línea VINOS DOMECQ, Casa Pedro Domecq apuesta hoy por innovar con productos que enaltecen su nombre para renacer y despertar emociones en sus consumidores.