¿Quién inventó el sacacorchos?

Para el amante del vino, una de las herramientas esenciales en su vida diaria es el sacacorchos. Pero: ¿Quién inventó el sacacorchos? ¿A quién le debemos este genial artefacto, indispensable para quienes gustamos de los Buenos Vinos?

Cabe recordar que no fue sino hasta el siglo XVIII que los sopladores de vidrio pudieron hacer botellas con cuellos estrechos que permitieron el almacenamiento hermético. El mejor sello para la botella era un corcho, y cuando los ingleses comenzaron a embotellar vino en el 1700 también inventaron un sacacorchos para abrir la botella.

Las primeras referencia que documenta la existencia de esta herramienta, -que consta de una hélice metálica con un mango o una palanca- se remontan a Inglaterra en 1676. En el “Tratado de la Sidra”, escrito por James Worligge se describe “un tornillo de acero utilizado para extraer los tapones de las botellas”. Si bien no se trata de un sacacorchos como tal, la descripción de este instrumento del siglo XVII deja un precedente de que desde entonces se contaban con sacacorchos improvisados, generalmente hechos a partir de tornillos limpiadores de mosquetes.

Más de un siglo después,  el inglés Samuel Henshall patentó en 1796, el primer sacacorchos para destapar botellas de vidrio. El invento tuvo un gran éxito y comenzó a aparecer de manera común en Inglaterra en el siglo XVIII.

Sacacorchos en forma T, invención del inglés Samuel Henshall, 1796

4 años después, otro británico, Sir Edward Thomason, de Birningham en el condado de Warwich. Patentó en 1802 su propia versión de sacacorchos mecánico, obteniendo la patente número 2.617. Su empresa: Church Street Manufactory de Birmingham fabricó de forma masiva el peculiar sacacorchos modelo Thomason VI, que se distinguía de los anteriores por ser más fácil de usar, más durable y por un atractivo diseño, caracterizado por su bajorelieve de ventanas góticas que decoran la caja tubular del sacacorchos.








El mecanismo del sacacorchos Thomason VI funcionaba girando el mango en el sentido de las agujas del reloj para penetrar en el corcho. Una vez que la espiral alcanza el corcho, el sacacorchos funciona tirando de la manija hacia arriba. Los modelos tradicionales de Thomason se produjeron entre 1810 y 1900. Varios fabricantes adicionales produjeron en masa el mismo modelo que Sir Edward inventó, por lo que hoy en día es posible encontrar modelos de esta herramienta en tiendas de antigüedades de Europa.

Sacacorchos Thomason, invención del inglés Sir Edward Thomason, 1802

El ingenioso mecanismo de Thomason inspiró nuevas versiones. El “sacacorchos concertina“, atribuido al inglés Marshall Wier en 1884, tenía un juego de palancas plegables que se doblaban sobre el tornillo como un acordeón. El corcho se extraerá tirando de estos abiertos con un anillo. (El Zig-Zag, una versión francesa más famosa de este diseño, se introdujo en la década de 1920).

Sacacorchos de acordeón, invención del inglés Marshall Wier en 1884

En 1882, un alemán llamado Karl Wienke inventó lo que más tarde se llamó el popular sacacorchos de servicio o “el mejor amigo del camarero”: un sacacorchos plegable en el que el mango puede apoyarse contra la boca de una botella para apalancamiento. Hoy en día, el sacacorchos Wienke es el más usado del mundo.

Sacacorchos de servicio ” el amigo del camarero”, invención del alemán Karl Wienke, 1882

En 1930, el diseñador italiano Dominick Rosati patentó el sacacorchos de doble palanca, hoy en día el más común y fácil de usar, donde atornillar el corcho es extraído por un par de brazos que luego se usan para tirar.

Sacacorchos de doble palanca, invención del italiano Dominick Rosati, 1930

En 1979, un ingeniero de la industria petrolera de Houston llamado Herbert Allen diseñó el Screwpull, un dispositivo muy elegante con un delgado tornillo recubierto de teflón. Hoy en día, se pueden encontrar modelos comerciales de este sacacorchos, pero los ejemplares originales se encuentran en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Sacacorchos de Herbert Allen

Son muchos y muy variados los sacacorchos que han existido a lo largo de la historia, hoy en día, hay muchísimas de estas herramientas para elegir a la hora de descorchar un vino, pero vale la pena recordar al inglés, al alemán y al italiano que nos legaron una de las herramientas más valiosas para cualquier amante de los buenos vinos: nuestro amado sacacorchos.



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