Bodegas de Santo Tomás: 135 años de historia y calidad en el vino mexicano

Pensar en vinos mexicanos guía directamente hacia Bodegas de Santo Tomás, cuyas fuertes raíces están en el Valle del que tomó su nombre, localizado en una pródiga región que desde hace 135 años ha sido testigo de la incansable labor de generaciones que se han dedicado a formar el legado de la que es considerada como la más antigua vinícola con producción continua en Latinoamérica.

“Nuestro 135 aniversario es producto de una combinación infalible e invariable: nuestra gente y la naturaleza que nos rodea. La primera, con su compromiso y talento, transformando lo que nos da la segunda, un fruto noble y resiliente que es transformado en extraordinarios vinos que cuentan historias”, comparte Santiago Cosío Pando, director general de Bodegas de Santo Tomás.

Tan sólo 6 años después de la fundación de Ensenada, en 1888 Bodegas de Santo Tomás comenzó su historia, cuando el italiano Francisco Andonegui y el español Miguel Ormart compraron una propiedad en el Valle de Santo Tomás, al sur de la naciente ciudad. El objetivo fue plantar cuatro variedades de uvas importadas.

Desde entonces, la bodega ha combinado de manera experta la artesanía tradicional con la innovación moderna para producir vinos que reflejan la riqueza de la tierra mexicana, en 3 de los Valles más importantes de la región, San Vicente Ferrer, Santo Tomás y Valle de Guadalupe, ofrecen el entorno propicio para la maduración de uvas de alta calidad.


Los viñedos, que se extienden desde el mar hasta las montañas, ofrecen un escenario impresionante para la producción de vinos únicos y expresivos.

Bodegas de Santo Tomás cuenta con tres cavas: Miramar (Centro de Ensenada), Santo Tomás (Valle de Santo Tomás) y San Antonio (Valle de Guadalupe), abiertas para compartir historias, procesos de producción y sabores inigualables con los apasionados del vino. Una travesía lúdica y memorable liderada por el equipo de enoturismo, que los espera con una gran sonrisa y por supuesto, con una copa.

“Entre las etiquetas más representativas de Bodegas de Santo Tomás se encuentran el aclamado Único y el Barbera, vinos que han ganado el corazón de conocedores y amantes del vino en todo México y más allá de las fronteras. Estos vinos reflejan la dedicación de la bodega a la excelencia y el respeto por la tradición vinícola”, expresa Cristina Pino, enóloga de Bodegas de Santo Tomás.

Como parte de la celebración de aniversario, Bodegas de Santo Tomás realiza una serie de eventos especiales, incluyendo catas de vinos exclusivas, recorridos por los viñedos y la producción de una edición limitada de vinos conmemorativos.

La historia de Bodegas de Santo Tomás es, sin lugar a dudas, un testimonio del compromiso de México con la producción de vinos de clase mundial y la preservación de las tradiciones vinícolas de las cuales aún hay varias historias por contar y otras más por comenzar.