Temporada de Chiles en Nogada, el manjar poblano que marida con la autenticidad


En el año 2010, la gastronomía mexicana fue declarada patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por parte de la UNESCO. Entre sus aportes culinarios al mundo, abundan platillos de una complejidad exquisita que están disponibles todo el año y se sirven en el extranjero y a lo largo y ancho del país. Pero como todas las grandes cocinas, hay creaciones que destacan por su meticulosa elaboración, lo variado de sus ingredientes y la condición de que solo pueden disfrutarse durante una corta temporada. Tal es el caso de los tradicionales Chiles en Nogada de la ciudad de Puebla.

Además de ser un excelente manjar que invita a los entusiastas del vino a armonizarlo con una gran variedad de vinos blancos o espumosos con buena acidez e incluso con tintos con cuerpo y tanicidad, los Chiles en Nogada son un platillo que sintetiza la historia e ingenio de las cocineras del México independiente. Se dice que su origen se remonta a 1821 y que su invención fue obra de las monjas agustinas del convento de Santa Mónica para celebrar la entrada del ejército trigarante a Puebla y agasajar al libertador Agustín de Iturbide con un platillo que representara en su creación los colores de la bandera mexicana: verde, blanco y rojo.


Los poblanos tienen una forma propia de entender sus creaciones, y es que no solo cocinan, sino que su cocina cuenta una historia y representa una deliciosa forma de entender la cocina que ha dado identidad a Puebla. Hoy en día, el prestigio del Chile en Nogada ha cruzado fronteras gracias a chefs mexicanos que lo han presentado en festivales y encuentros gastronómicos internacionales. Sin embargo, ninguna reinterpretación sustituye la experiencia de probarlo en el lugar donde nació. Durante la temporada, Puebla se convierte en un destino donde gastronomía, cultura y campo se encuentran. Restaurantes, cocinas tradicionales, mercados y algunas comunidades del estado ofrecen una receta que solo puede elaborarse cuando la tierra brinda todos sus ingredientes.

Para la temporada 2026, que se extiende del 9 de julio al 15 de septiembre, las autoridades turísticas y el sector restaurantero estima preparar tans olo en el estado 4.5 millones de Chiles en Nogada auténticamente poblanos, ya que involucran una cadena productiva que va desde los campos donde se cultiva el chile en los municipios de Calpan y San Nicolás de los Ranchos, pasando por las cocinas tradicionales, la venta interna y finalmente, la llegada a las cadenas restauranteras y hoteleras, donde cada chef ejecutivo le da su toque a esta deliciosa expresión de la cocina poblana.

 Al inaugurar la temporada “Chile en Nogada, Tradición Viva“, la secretaria de Desarrollo Turístico, Carla López-Malo, informó que para este año se espera una derrama económica superior a los 2 mil millones de pesos.


Destacó que, por instrucción del gobernador Alejandro Armenta Mier, el impulso al Chile en Nogada abarca toda su cadena de valor, desde la producción de frutas, nuez de Castilla y chile poblano hasta su preparación y promoción turística. En este contexto, resaltó que la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) Puebla firmó un convenio con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para que los restaurantes afiliados adquieran los ingredientes directamente de productores de la región Izta-Popo.

Durante la presentación también participaron cocineras tradicionales que mantienen viva esta herencia culinaria. Esperanza García, de Calpan, compartió que la elaboración del Chile en Nogada reúne a toda su familia para preparar el platillo con ingredientes de la región Izta-Popo, como manzana panochera, nuez de Castilla, pera, durazno y granada. Maricruz Morales Ochoa, de San Nicolás de los Ranchos, relató que desde hace 35 años elabora este platillo y desde hace 25 participa en la feria de su municipio, donde la temporada representa una importante fuente de ingresos para decenas de familias. Asimismo, Ofelia Guzmán Mora, de Tehuacán, agradeció el respaldo del Gobierno del Estado para promover la gastronomía regional mediante el reconocimiento de experiencias de turismo comunitario.